El viernes pasado, en Telecinco, volví a ver la película INfiel con Richard, Diane Lane y Olivier Martínez.

La película no tiene mucho en sí, la verdad. Lo que sorprende, o mejor dicho, lo que no sorprende, es que se riga por los mismos patrones que todas las películas de infidelidades.

Parecen tener el siguiente guión:
1) Una mujer ya mayor, pero que se conserva muy bien. Y que goza de una elevada posición.
2) Vive en una perfecta casa, a las afueras de la ciudad, que es la envidia de todos sus amigos. Y que necesita siempre un coche para poder desplazarse.
3) Tiene un perfecto marido, que goza de una posición aún mejor que ella. Y un hijo, de los que no existen en la vida real, ya que lo matarías por pegajoso, ñoño y pelma.

4) En circunstancias extrañas y por casualidad, conoce a un chaval joven, guapo, atractivo. Que siempre vive en una zona exótica y fuera de lo normal, en este caso en el Soho. Y además está relacionado con el mundo artístico.

5) Los encuentros se hacen cada vez más frecuentes. Tan sólo para practicar sexo de forma frenética, ya que no hay ninguna relación entre ellos. A ella él le gusta por su juventud y ganas de vivir y a él, le gusta, su experiencia.

6) Ella tiene que mentir a toda costa, con lo que sin quererlo va dejando pequeñas pistas abiertas a su marido. Él cual contratará un detective privado para seguirla. Aunque algún conocido ya se habrá dado cuenta antes.
7) En el final hay más opciones:

  • La mujer acaba con todo ya que se siente culpable por la situación y no quiere hacer más daño a su familia, a la cual quiere con locura.

  • El chico desaparece sin dejar ni rastro.
  • El marido se entera y la deja.
  • O bien mata al amante.

Pero lo más sorprendente en todo esto, es que en el caso que se decida por matarlo, sabrá perfectamente cómo hacerlo, es como si toda su vida lo hubiera estado planeando.Y se vuelve frío y calculador. Lo hace todo mecánicamente, como si lo tuviera ensayado.

Además, lo curioso, es que siempre en las infidelidades, nos ponemos de parte del amante, en vez de en el del "cornudo", que es el que debe estar sufriendo.Y todo ello, porque entendemos perfectamente que se haya ido con él por lo guapo que es, ya que nos parece perfecto, y eso que el marido está muy bien, pero este le supera, al menos por la parte femenina. Y por la masculina, creo que por las escenas de sexo que les ofrecen. Aunque en este caso era bastante difícil superar al marido, porque era ni más ni menos, que el mismísimo Richard Gere, un gran mito erótico, pero resulta que por una vez, el joven Olivier Martínez, puede con él.
Por lo demás la película no tiene mucho, exceptuando los personajes y tampoco es su mejor película. Pero está bien para pasar entretenido una noche de verano.

Raquel.